El vandalismo contra la infraestructura hídrica no solo representa un costo para Interapas por la reposición de equipos y componentes, sino que puede dejar afectadas a familias cuando se interrumpe la operación de pozos o instalaciones, señaló el encargado de despacho de la Dirección General del organismo, Arturo Jaimes Núñez.
Explicó que entre las afectaciones detectadas se encuentran el corte de cables que incluso no tienen un valor comercial relevante, así como incendios provocados que dañan infraestructura eléctrica y terminan impactando la operación de los sistemas de abastecimiento de agua.
Jaimes Núñez indicó que ante estos hechos Interapas realiza cambios y sustituciones inmediatas de los equipos o componentes robados, además de reparar los daños ocasionados por incendios provocados para tratar de restablecer la operación de la infraestructura afectada.
Añadió que el organismo también ha presentado las denuncias correspondientes ante las autoridades por este tipo de hechos. El funcionario destacó que la relevancia de estos actos no puede medirse únicamente por el monto económico de lo sustraído o dañado, debido a que la consecuencia principal puede reflejarse en la interrupción del servicio para los usuarios. En ese sentido, las acciones de reposición y reparación buscan evitar que las afectaciones a la infraestructura se prolonguen.
Por su parte, el alcalde Enrique Galindo Ceballos señaló que anteriormente se habían presentado más de 80 denuncias por daños a infraestructura hídrica, incluidos cortes de cables, robo de circuitos y daños a bombas, aunque aclaró que no cuenta con el dato actualizado. También sostuvo que Interapas ha denunciado casos en los que se han detectado perforaciones en el suelo que, tras una revisión técnica, no corresponderían a socavones naturales, sino a excavaciones, aunque dijo que no se han señalado responsables.