“Nosotros no somos quién para regular que no vendan el agua, las pipas particulares hacen negocio para esto”, reconoció el titular de Interapas, Ricardo Fermín Purata Espinoza quien dijo desconocer si el agua que se reparte en pipas particulares cumple con la norma de calidad solicitada por Coepris ya que se desconoce de dónde se abastecen de líquido.
“Desconozco si cumplen porque no sé dónde carguen”, señaló. Reconoció que la única forma de detener los abusos por parte de pipas particulares es otorgando el suministro de agua potable que ofrece el organismo, pues reiteró que de momento Interapas no tiene facultades para sancionar abusos ni controlar el costo del líquido.
Señaló que se calcula que existen entre 250 y 300 quejas en la capital que no son parte del organismo operador de agua potable, por lo que aseguró que la única forma de evitar abusos es que el Interapas dé un servicio eficiente.
“Necesitamos que al momento que lleguen las pipas a suministrar agua nos avisen para investigar de quién son esas pipas y si son autorizadas por la Coepris”, señaló.
Manifestó que al año en metros cúbicos se reparten 650 mil metros cúbicos de agua en 27 pipas que son propiedad
del Interapas.
Se estima que como mínimo en un día se ha abastecido a dos mil viviendas.