Si ya se sabe dónde tiran cuerpos, ahí es donde las autoridades de seguridad deberían ubicar a las patrullas. Asimismo, existen mapas para geoposicionar las acciones feminicidas, los cuales deberían están incidiendo ante los feminicidios suscitados en la entidad, planteó Oresta López Pérez, investigadora en temas de género de el Colegio de San Luis (Colsan).
Para la académica de el Colsan, la falla principal en materia de la Alerta de Violencia de Género, es la incapacidad para generar acciones emergentes como las antes referidas.
López Pérez señaló que si hubiera tales medidas, la ciudadanía reconocería aumento en la cobertura de iluminación en las vialidades, así como mayor tránsito de rondines en sectores de la capital donde acosan a las mujeres o donde desconocidos dejan cadáveres en la vía pública.
La investigadora aseveró que se pueden coordinar acciones preventivas de seguridad entre municipio, estado y federación debido a que cuentan con los recursos, sin embargo, no hay voluntad política.
“Sobre feminicidio en San Luis, nosotros estamos preocupados por la lentitud, la simulación (…) la Alerta de Violencia de Género que se ha declarado para San Luis, pues si uno revisa lo que están haciendo en los municipios involucrados, pues es muy lento y lo de siempre”, asentó.
En junio de 2017, la Barra de Criminólogos y Criminalistas de San Luis Potosí, planteó que ante el alza criminal en ese entonces –todavía presente en la actualidad-, era necesario un sistema de geoprevención, es decir, un diseño ambiental para inhibir delitos en base al análisis del medio urbano e inseguridad pública.
Explicó que entre las medidas proclives a establecerse se encuentran: acceso controlado a la ciudad, vigilancia y refuerzo de territorio, mantenimiento de espacios públicos, comunicación con la comunidad, entre otras.