A unos días de la apertura del nuevo puente vehicular de Circuito Potosí en su intersección con la carretera a Rioverde, usuarios que han transitado por el paso elevado reportaron una irregularidad en la superficie de rodamiento que provoca un movimiento repentino de los vehículos al descender de la parte más alta de la estructura, tanto en dirección al oriente como al poniente.
De acuerdo con automovilistas que utilizan esta vía, al circular a velocidades superiores a los 80 kilómetros por hora se percibe una transición abrupta entre la curvatura del puente, situación que genera una sensación de "salto" o pérdida momentánea de estabilidad en las unidades.
Los conductores señalaron que este cambio repentino en la pendiente provoca que los vehículos se sacudan de manera considerable, lo que podría representar un riesgo para la seguridad de los ocupantes, especialmente cuando se circula a una velocidad elevada.
Aunado a ello, antes del ascenso y en el descenso del puente en ambos sentidos se observan grietas, parchaduras y deterioro en la carpeta asfáltica, por lo que algunos usuarios cuestionaron que la obra haya sido entregada sin una rehabilitación integral de los carriles de aproximación.
Durante un recorrido realizado por Pulso, se pudo constatar que, incluso al circular a una velocidad moderada, menor a los 80 kilómetros por hora, es perceptible una variación brusca en la superficie al momento de descender del puente. Esta condición resulta más evidente en el sentido que va de Prados de San Vicente hacia la entrada de la colonia La Virgen.
Asimismo, en la zona se identificaron diversos daños en la carpeta asfáltica, entre ellos baches, hundimientos y alcantarillas desniveladas, en el resto de la vialidad que no fue intervenida.
Estas condiciones afectan la circulación y, de acuerdo con los usuarios, requieren una reparación integral para garantizar una movilidad más segura.