Tras el anuncio de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) de que suspendía la construcción de la presa La Maroma, ubicada en Real de Catorce, esa dependencia y la Comisión Estatal del Agua (CEA) se han enzarzado en una sorda polémica, que se extendió desde noviembre de 2019 hasta pocos días antes del fin del gobierno de Juan Manuel Carreras, por las exigencias de la devolución de 27.3 millones de pesos de un anticipo entregado al consorcio encargado de la obra y el cobro de 12.4 millones de pesos al estado por una “carga financiera” generada por el vencimiento en la fecha de reintegro de 100.8 millones de pesos de origen federal que no fueron erogados en el proyecto y que la CEA se resiste a pagar.
Lo anterior se refleja en un intercambio de oficios entre las dos dependencias entre diciembre de 2019 y septiembre de 2021 y otra documentación de la CEA, de los cuales este medio tiene copia.
De acuerdo a las cifras sobre las inversiones públicas hechas en el proyecto, el contrato de la construcción de la presa era por 186.9 millones de pesos, de los cuales, se ejercieron 99.9 millones de pesos entre abril de 2018 y noviembre de 2019, cuando se suspendió.
Esa cifra corresponde a un avance financiero equivalente al 53.4% y habrían sido pagados al consorcio integrado por las empresas Construcciones y Edificaciones Tangamanga SA de CV, Desarrollo Habitacional RS SA de CV y Coedessa SA de CV.
Entre lo pagado a las empresas y los 27.3 millones de pesos que la Conagua reclama como devolución, hay una diferencia de 72.6 millones de pesos, de los que, al menos en la documentación consultada, no se precisa su destino, si fueron devueltas al Estado o a la Federación o si las compañías se lo quedaron, pese a que la obra no pudo ser completada por la suspensión federal a causa del escaso avance físico de la obra que presentaron las empresas y a la extensión del periodo de construcción original, que pasó de 4 meses a un año y dos meses.
Los oficios cruzados entre la Conagua y la CEA también revelan la rotunda negativa de la dependencia federal a la propuesta de su similar estatal de un proyecto alternativo, con una presa derivadora de las aguas del manantial Jordán, ubicada a poca distancia de La Maroma, en un predio llamado La Sepultura.
La CEA pretendía con la sugerencia aprovechar el gasto hecho en la construcción de un acueducto y una planta tratadora de agua potable por la que la Conagua erogó 169.5 millones de pesos y no se han utilizado.
El próximo viernes se cumplen dos años de que la Conagua anunciara la suspensión de la construcción de la presa La Maroma.