La integridad de la edición de este año de la Procesión del Silencio está en duda debido a los desacuerdos entre la asociación civil Tradiciones Potosinas (TP), la Secretaría de Cultura y las cofradías participantes sobre el aseguramiento de las imágenes y otros artículos relacionados con el evento religioso.
TP indicó a la titular de la Secretaría de Cultura, Elizabeth Torres Méndez, que está dispuesta a ceder las imágenes y equipo diverso, pero sólo tras la firma de un contrato en comodato y el aseguramiento de la integridad de las obras de arte y el equipo usado en la procesión, “propiedad de Tradiciones Potosinas”
Lo anterior quedó establecido en dos oficios enviados por la presidenta de la asociación civil Judy Ivón Leura Contreras a la funcionaria el 16 de marzo y el 22 de este mismo mes.
En las misivas, le informa que los bienes son propiedad de TP por vía de la compra o la donación.
La agrupación informa que condicionaría el préstamo a la firma de un contrato en comodato y a la contratación de un seguro de protección de las obras de arte contra cualquier daño, pérdida o robo.
En los documentos no hay ninguna mención sobre las cofradías. Sin embargo, ayer, varias advirtieron en conferencia de prensa que este año, la Procesión podría llevarse a cabo con siete cofradías sin imágenes, ante la falta de acuerdo con la asociación civil para que les facilite las imágenes y andas.
Dijeron que la asociación civil les exige pagarés e incluso escrituras de sus casas para prestárselas.
Los presidentes de seis cofradías denunciaron que Tradiciones Potosinas no está cumpliendo con su palabra de prestarles las imágenes para que puedan participar en la Procesión de 2023, a realizarse en dos semanas.
Anunciaron que aunque no cuenten con las imágenes, las cofradías afectadas participarán en la Procesión.
No obstante, temen que al conocerse que la procesión estaría incompleta, puedan presentarse cancelaciones de turistas nacionales o internacionales, así como los visitantes locales, pues podrían considerar que está perdiendo su atractivo turístico y religioso.