El estudio “Compás Joven: Las juventudes frente al trabajo digno en San Luis Potosí” reveló que, tanto en los grupos criminales, como en los trabajos precarizados, existe una tendencia a considerar los cuerpos de las personas jóvenes como objetos reemplazables.
El estudio fue elaborado por Solidaridad Internacional Kanda A.C. (SiKanda) y Educación y Ciudadanía A.C. (Educiac) y determinó además que los espacios laborales continúan basándose en estereotipos de género para emplear a hombres o mujeres.
Agregó que quienes son cuidadoras o trabajadoras en el hogar enfrentan muchas presiones sociales y en el entorno laboral para conciliar sus jornadas no remuneradas con el trabajo remunerado.
Además, reportó el diagnóstico, las jornadas de cuidados y trabajo doméstico se acentuaron en los períodos de confinamiento por la pandemia de Covid-19, pero además produjeron otras enfermedades sobre los cuerpos de las mujeres en el corto y largo plazo, incluidas las mentales.
Entre las preocupaciones de las potosinas jóvenes, se asentó, se encuentra el hostigamiento, el acoso sexual, despidos y remoción del puesto por embarazo o cuidado de menores y en las jefas de familia, conforme aumenta el número de hijos su salario disminuye.