Tras la falta de quórum registrada en la sesión del Congreso del Estado el pasado 23 de abril, la diputada de Morena, Gabriela López Torres, defendió la salida de legisladores del Pleno y pidió evitar críticas al considerar que se trata de situaciones personales.
La ausencia de diputadas y diputados obligó a verificar la asistencia en plena sesión; sin embargo, la legisladora sostuvo que esto no implicó una interrupción de los trabajos. López Torres argumentó que algunos integrantes del Congreso se encontraban en otras áreas del recinto siguiendo la sesión y justificó que abandonen momentáneamente sus curules por motivos como salud, alimentación o pausas durante la jornada.
En ese contexto, pidió no “deshumanizar” a los funcionarios y señaló que estas conductas no deben interpretarse como incumplimiento, aunque reconoció que asistir al Pleno es una obligación.
“La deshumanización de los funcionarios y de los servidores, hay quien sale porque tiene que ir al baño, hay quien sale porque tiene que comer. Digo, no, tampoco nos linchen tanto”, señaló la diputada de la bancada morenista.
Agregó que “el llamado es a que como legisladores cumplamos con nuestra función. Solamente tenemos un día de Pleno a lo mejor el llamado sería a que cumplamos en tiempo y forma con nuestra obligación”.
Por su parte, el panista Rubén Guajardo Barrera, afirmó que la presencia en el Pleno es una de las principales responsabilidades, aunque consideró que no debe asumirse como una “camisa de fuerza”, en medio de una iniciativa ya propuesta sobre controles más estrictos sobre asistencias, retardos e inasistencias.
“Claro que nuestro mayor trabajo es estar en el trabajo de comisiones, así como en el Pleno que es nuestra mayor responsabilidad. Pero también es importante, pues estar en foros, con la gente de las colonias, con las comunidades, pues para que todo lo que se legisle aquí que no esté alejado de la realidad”, concluyó.