A pesar del anunciado incremento en las operaciones del aeropuerto “Ponciano Arriaga” y el inicio de un corredor industrial a lo largo de la carretera a Matehuala, esta ruta permanece en el olvido de autoridades estatales y federales.
En los últimos 10 años, el tramo soledense de dicha vía ha permanecido afectado por una crónica falta de alumbrado, ausencia de puentes peatonales que den seguridad a los caminantes y una casi total falta de mantenimiento a su maltratada carpeta asfáltica.
Recientemente, el secretario de Desarrollo Económico del Gobierno del Estado, Gustavo Puente Orozco anunció que muy pronto, con las obras de ampliación y mejora al aeropuerto llamado “internacional” se podrá recibir cerca de un millón y medio de pasajeros anuales en esta terminal.
Todos esos visitantes, al salir del aeropuerto, deben transitar por una vía oscura y peligrosa a la cual le falta señalética y cuyos puentes vehiculares muestran signos de deterioro como cuarteaduras y hundimientos.
Avanzando en sentido norte a sur, las deficiencias se ven desde el cruce con el camino que conduce a la central aérea hasta el Distribuidor vial “Benito Juárez”.
En especial por las noches, la visibilidad tanto de los carriles centrales como de las laterales es casi nula, remediada solamente por los faros de los propios vehículos que circulan por ahí.
Por su trascendencia en el futuro económico inmediato de la ciudad y el estado, la carretera a Matehuala debería ser modernizada de inmediato.