La contractura que resultó cáncer

El IMSS pospone cumplir la subrogación de gastos médicos a una paciente mal diagnosticada

Una mujer a quien IMSS diagnosticó contractura muscular y en tratamientos equivocados desarrolló un tumor canceroso de 10 kilos en una pierna, ganó una demanda para que la institución subrogue sus gastos, pero el IMSS pospone el cumplimiento. 

En mayo de 2017, Yolanda de 33 años, presentaba un dolor en el glúteo derecho, en la cadera y en la parte lumbar derecha. Al simple tacto se evidenciaba un abultamiento de unos 2 centímetros de diámetro.

Acudió al Hospital General de Zona 7, del IMSS, Delegación San Luis Potosí para ser revisada. Le recetaron medicamentos para el dolor y relajantes musculares y fue hasta octubre de 2017, seis meses después de que presentara síntomas, que fue diagnosticada en esa clínica con “disminución de espacio de articulación coxofemoral derecha”. Los doctores de la Clínica 7 le aseguraron que no existía daño en huesos ni en cadera.

El dolor sin embargo, se hacía cada vez más y más intenso, al grado que perdió la movilidad en la pierna derecha, por lo que fue canalizada en diciembre de 2017 al departamento de Traumatología y Ortopedia la Clínica Número 2 del IMSS Delegación San Luis Potosí.

El encargado del departamento de Traumatología y Ortopedia de la Clínica Número 2, Gerardo Escandón Armendáriz, consideró que Yolanda no requería manejo por parte de la división de Ortopedia, que sólo tenía una contractura muscular paravertebral. El nódulo que era sensible al tacto, afirmó, se debía “a la propia contractura muscular”, por lo que sólo requería manejo por parte de Medicina Familiar y rehabilitación. Le recetaron paracetamol, gabapentina, prioxicam, complejo B y sulindaco.

Yolanda manifestó su inconformidad con el tratamiento indicado porque el dolor se hacía cada vez más intenso.

Fue en abril de 2018 en que Yolanda ingresó a urgencias, y entonces sí se le realizó una tomografía, con la cual, hasta el mes siguiente, mayo de 2018, fue diagnosticada con un tumor de células gigantes de hueso, o sea, el abultamiento que presentaba desde mayo de 2017, un año antes y que el IMSS diagnosticó como “contractura muscular”, era precisamente un tumor. 

Con este último diagnóstico, fue canalizada al departamento de Ortopedia a la Especialidad de Oncología Quirúrgica médica del Hospital General de la Zona 50 en donde la doctora Ethel Sandra Marina Reyes indicó como tratamiento 30 sesiones de quimioterapia, para recibirlas en 5 meses. 

Yolanda no tuvo ninguna mejoría, y después de las 30 sesiones perdió toda sensibilidad en la pierna derecha. Fue declarada en estado de invalidez de forma definitiva por el IMSS, por lo que se vio imposibilitada para continuar trabajando. 

En el mes de octubre de 2018, tras pedir una segunda opinión, un médico privado determinó que el tumor abarcaba desde la mitad de la columna hasta abajo del glúteo derecho y pesaba aproximadamente 10 kilos, por lo que obstruía nervios, tendones, ligamentos, arterias, venas, le impedía caminar, y lo más grave, ahora está en riesgo de perder la vida. 

Yolanda sometió el caso a un Juez de Distrito en San Luis Potosí para solicitar la protección y reparación a sus Derechos Humanos de Salud y Vida violados por el IMSS, quien después de meses y tras múltiples medios de impugnación, dictó finalmente medidas cautelares para que el IMSS le proporcionara a Yolanda los medicamentos que requiere y para que el instituto subrogara los gastos de una tercera operación que necesita Yolanda, sin embargo, al día de hoy, el IMSS ha omitido cumplir lo ordenado por el Juez Federal.