“La Cubana” sobrevive al tiempo vendiendo hielo

Además de “La Antigua Arca”, que por más de una centuria mantuvo abiertas sus puertas en un local ubicado en el crucero de las calles hoy llamadas pasaje Miguel Hidalgo y Mier y Terán del Centro Histórico de la capital, en 1860 fue fundada por personas extranjeras una pequeña tienda proveedora de los barrios del sur y de la propia zona centro.

Se trata de un discreto negocio de abarrotes que desde entonces fabrica su propio hielo y por mucho tiempo su propia agua purificada, ubicado en la esquina norponiente de las calles Zaragoza y Pascual M. Hernández, en el centro histórico de la capital, en una casa cuya construcción data del siglo XVIII, con las características arquitectónicas de la época.

La pequeña tienda “La Cubana” que durante los dos siglos anteriores fue proveedora de puros cubanos, fue abierta por españoles que la mantuvieron en funcionamiento como propietarios por 110 años.

Sin embargo, el señor Esiquio Reyna comenzó a trabajar en la década de los años 20 del siglo pasado en el negocio y después de 50 años de insistencia, la compró aproximadamente en 1970 y desde entonces la ha heredado a sucesores.

El heredero siguiente es el señor Roberto Reyna.

Ahora, la responsable de la tienda es la tercera generación de potosinos, Gloria Reyna. Ella despacha sólo en una esquina de lo que originalmente fue uno de los locales comerciales más antiguos.

Todos los muros de las fachadas son los originales junto con las puertas, y por eso es considerada patrimonio histórico. Se identifica con facilidad por su fachada que voltea hacia el sur en la calle Miguel Barragán.

Entre los clientes célebres encuentran desde poetas hasta ex presidentes municipales y ex gobernadores de San Luis Potosí, puesto que era una de las pocas tiendas de la época. Entre los conocidos, uno de los clientes que cuenta la historia es el legendario Juan del Jarro.

El abuelo de doña Gloria, el señor Esiquio Reyna, utilizaba la sección poniente del local en la fachada del lado sur, para operar la gasolinera de aquel sector de la zona centro, que abastecía a algunos de los primeros vehículos que circularon por San Luis Potosí.

La única variante en el local es un refuerzo en la losa que actualmente es de concreto y acero, pero inicialmente fue fabricada con vigas de madera y materiales propios de la época.

Las tecnologías para romper el hielo que fabrican desde hace más de cien años han variado mucho, puesto que antiguamente utilizaban serruchos y ahora hay motosierras y cualesquiera otras tecnologías para trabajar cortes de mayor facilidad.