La iglesia está preocupada porque hay "muchos" asesinatos en el país, no solo por los homicidios de curas, argumentó Franco Coppola, nuncio apostólico en México.
Equiparó dicha problemática con una afectación a la salud, pues para curarse de una enfermedad, es darse cuenta de la existencia del padecimiento en aras de atenderlo y sanarlo.
Después de acudir a la consagración obispal de Margarito Salazar Cárdenas como prelado de la Diócesis de Matehuala, lamentó que la vida la quitan -los criminales- como si nada, lo cual es "muy grave" para los mexicanos, advirtió.
En entrevista, expuso que si existe tanta violencia en la República Mexicana, significa que pese a ser católicos y guadalupanos, los ciudadanos no han podido lograr una sociedad de tolerancia y respeto.
"No quiero con esto condenar a nadie, ni siquiera a los violentos. Muchas veces la persona violenta, es una persona que ha padecido mucho", aclaró el enviado de la Santa Sede.
El representante de El Vaticano en México, señaló que la situación violenta del país representa un desafío para la sociedad, pues lo ideal es promover una población más cristiana, es decir, fraterna, planteó.
Franco Coppola rememoró que hace dos años cuando arribó al país se refirió a la situación de violencia, lo que le valió ser criticado por dichas declaraciones pues le decían: "'¿Cómo decía eso de México?'".
Valoró como "un avance", que todos los mexicanos se dan cuenta de la situación de violencia.