La madera, barro y piel, convertida en artesanías

Toda una gama de utensilios hechos a mano ofrece familia michoacana

Hace sesenta años, una pareja de esposos de origen michoacano llegó a la ciudad de San Luis Potosí para quedarse, y traer un modo de vida que ha alegrado a sus propios clientes. El negocio, que ahora atiende Oscar Cortés Molina, es por igual una aportación generosa a la exhibición de artesanías logradas totalmente a mano, que un muy nutrido escaparate de utensilios de cocina, instrumentos musicales, pequeñas piezas útiles para el desahogo de actividades en el hogar y la oficina, y todo un acervo de juguetería didáctica.

El negocio de madera, barro y piel tiene 33 años en San Luis Potosí, pero Oscar Cortez platica que sus papás trajeron de Pamatácuaro, Michoacán, las primeras artesanías a propósito de que aprendieron el oficio en aquel Estado.

Explica que sus abuelos y sus tíos fabrican desde hace décadas las artesanías, pero sus tíos y sus abuelos fabrican cosas de artesanía, tales como rodillos, molinillos, cucharas y otros objetos de madera que requieren el uso del torno y otros aparatos para trabajar.

Hay bastones conocidos como mulitas - especiales para bailes y elaborados a base de mezquite-, además de cajas de ajedrez, alhajeros, portallaves, imanes, portaplumas, tequileros, saleros, llaveros, botellones para depósito de agua o jugos, alcancías, yucas, bajos, tercerolas, guitarras y diversos juguetes para el ocio o didácticos.

Ahora, la diversificación de productos incluye guitarras para venta al público a bajo precio y por encargos especiales, también instrumentos musicales.