La muerte de periodistas, el extremo de la violencia

Advierte Rafael Cabrera que existe una campaña de polarización

Nada se equipara con la muerte de un periodista, ni siquiera las campañas infamantes de los políticos, ni el despido por manejar temas delicados como Pegasus o la Casa Blanca de Enrique Peña Nieto, advierte Rafael Cabrera, periodista de investigación que labora para BuzzFeed, Aristegui Noticias, Animal Político y Reforma. 

Dijo que muchas veces los políticos han propiciado un ambiente muy polarizado, con lo que buscan confundir una mala práctica periodística con el acto infamante de llamar corrupto a un reportero. Esto como un atajo mental para justificar las irregularidades en el desempeño del cargo público.

“No es cierto que todos los periodistas reciben dinero o son corruptos” y cuando algún político sale con esa clase de distractores, quien está perdiendo es la sociedad y el periodismo profesional.

Dijo que para él es decepcionante que periodistas que eran críticos ahora sean voceros de la autoridad. Explica que han aparecido supuestos comunicadores del pueblo quienes dicen que no son periodistas, se dicen ciudadanos sin partido y posteriormente se concluye que son voceros de la autoridad.

En cierta forma el ambiente del periodismo se complica porque hay falta de rigor, aunque no necesariamente eso es sinónimo de corrupción, porque son cosas totalmente distintas, apuntó.

Precisa que este fenómeno se da sobre todo ahorita que estamos muy afectados por la violencia, lo que de alguna manera inhibe la investigación y el ejercicio de un buen periodismo.

Consideró que se puede mejorar la práctica periodística en general de parte de todos los medios al ser más exigentes y más rigurosos.