La edición 2023 de la Pasión Viviente que se representa en San Juan de Guadalupe se anunció este Jueves Santo como un nuevo comienzo de la tradición, que lleva ya 60 años de historia y que en esta ocasión rindió homenaje a numerosas personas colaboradoras que sucumbieron a los estragos de la pandemia de Covid -19.
Sus nombres fueron enunciados al inicio de la representación de anoche y se pidió para ellos el aplauso del público reunido frente al templo y el escenario de la Pasión.
Una escasa lluvia que cayó recién comenzado el evento, ahuyentó temporalmente a las y los espectadores, que luego se multiplicaron al ver que el cielo nocturno se despejó.
Familias completas y gente de todas las edades siguieron con interés el desarrollo de las escenas bíblicas que no se habían vuelto a ver en San Juan de Guadalupe desde el 2019.
Previamente, el coordinador general de la obra para este año, Jesús Medina Álvarez, dijo que el número de participantes llegó a 80, poco más que en la representación anterior a la pandemia.
El papel de Jesucristo fue encomendado a Miguel Ángel Zavala Pérez, quien hizo un buen papel a pesar de algunas fallas en el sistema de audio.
Residentes de San Juan de Guadalupe presenciaron las escenas del acuerdo de Judas Iscariote con el Sanedrín para entregar a Jesús a cambio de 30 monedas de plata, así como la última cena del hijo de Dios.