A pesar de encontrarse vencida la licencia de construcción y de funcionamiento por un largo litigio que aún no concluye, la titular de la Secretaría de Ecología y Gestión Ambiental de Gobierno del Estado, Yvett Salazar Torres, extendió en la capital potosina una anuencia de manifiesto de impacto ambiental para la empresa de cal “El Zacatón”, en plena zona habitacional clasificada como H1, es decir, de baja densidad poblacional. La empresa ya contrata trabajadores para iniciar actividades.
Los vecinos denunciaron que la titular de SEGAM cuenta con la complicidad del Tribunal Estatal de Justicia Administrativa, que se resiste a reconocer a los promotores de la batalla legal, como parte interesada, a pesar de que ellos son los directamente afectados.
José Campos, vecino de Bosques de La Florida y representante de la organización civil “Bosques de La Florida” A.C., explicó que han ganado diversos amparos, entre los que incluyen la orden de un juzgado federal para declarar nulos los permisos de funcionamiento y construcción, en esa empresa ubicada con uso de suelo irregular.
Comentó que organizaciones civiles constituidas hace más de 20 años y colonos que viven en el lugar desde hace más de 30 años, han exigido mediante acciones legales, en silencio y soportando la indiferencia oficial, respeto a un ambiente sano, puesto que las voladuras del procesamiento de la cal, llegan hasta las colonias cercanas ubicadas en las proximidades de la carretera a Rioverde.
El largo litigio mantiene cerrada la empresa, pero a pesar de que la alcaldía capitalina no puede dar su anuencia a las acciones de obra, la omisión de las dependencias municipales permitió que reinicien los trabajos de construcción y obra en el interior de la empresa calera, ubicada cerca de los fraccionamientos Campestre Real del Potosí y La Florida en la capital potosina.
Para la manifestación de impacto ambiental, la empresa alegó procesar 960 toneladas diarias de hidróxido de calcio, en proporción de 40 toneladas por hora.
En el plano CPE-14 de zonificación secundaria, del Plan del Centro de Población Estratégico vigente la zona donde se encuentran los fraccionamientos en cuestión, está catalogada como H1, o de densidad poblacional baja, con imposibilidad de cambiar el uso de suelo únicamente por un manifiesto de impacto ambiental o licencias de funcionamiento o construcción.
En un principio, los vecinos decían sospechar de la alcaldía capitalina, pero en la revisión encontraron que fue la titular de la SEGAM quien extendió el permiso.