Amigos y conocidos fueron llegando a un domicilio en la colonia San Felipe de Jesús, en León, para acompañar a la familia de Joel Juárez Sánchez y dar sus condolencias. Así terminó el trágico viaje de este chofer guanajautense que inició en San Felipe y tuvo una escala trágica en Matehuala.
Joel fue la única víctima mortal del secuestro de las personas transportadas en dos camionetas, una de ellas, a su cargo, secuestradas en el municipio potosino. Había sido asesinado a golpes por sus captores. Su cuerpo fue encontrado en un paraje desértico el jueves pasado, cuando autoridades rescataron a 35 personas retenidas contra su voluntad.
En el espacio donde fue velado, los dolientes permanecían en silencio, con semblante triste, algunos otros, serio, ante un pequeño altar de Cuaresma con flores amarillas, frutas y un retrato de Joel.
El ataúd permanecía dentro del inmueble, sin acceso a los curiosos.
Con unas lonas de plástico y la repartición de refresco se intentaba bajar el calor por el sol abrasador de este Sábado de Gloria. Posteriormente se le dará sepultura a los restos.
Joel, el chofer del grupo de migrantes que partió de San Felipe, quien perdió la vida en Matehuala, era una persona responsable y a quien le encantaba la fiesta, la música.