Lactancia materna, aporte a inmunidad

En medio de la pandemia de COVID, la OMS recomienda no suspender la alimentación natural de madres a bebés, un periodo que es pieza importante en el desarrollo de anticuerpos en la niñez

LLa lactancia materna es considerada la primera vacuna de un ser humano y la pandemia por COVID-19 viene a reforzar la importancia de esta práctica principalmente durante los primeros mil días de vida de los infantes, aspectos que recuerda la Semana Mundial de la Lactancia Materna, jornada que inició el pasado uno de agosto y concluye mañana viertes.

Es durante esos mil días en los que se desarrolla el sistema inmunológico de las personas “aquí habría los mayores temas de desnutrición que los puede afectar durante toda su vida (…), recalcó Nancy Ramírez Hernández, directora de Incidencia Política y Temas Globales de la organización Save the Children.

“Qué está pasando: que en México son 3 de cada 10 infantes los que reciben lactancia materna exclusiva, esto está siendo provocado por diversos factores que ya teníamos identificados desde hace tiempo”, contrario a la recomendación de mantener la exclusividad de este alimento hasta los seis meses de vida.

Las barreras que detectó Save The Children son principalmente tres, la primera relacionada con los sucedáneos de leche materna o leche de fórmula que en México no contaba con una regulación estricta y que incluso se regalaba a las nuevas madres para generar su consumo.

Otra barrera está relacionada con las políticas públicas de apoyo a la modernidad, “en nuestro país las licencias de maternidad no favorecen que haya una alimentación de lactancia por seis meses, porque las madres tienen que regresar a trabajar muy pronto”. Añadió que también influyen aspectos como que la madre trabaje en la informalidad y ni siquiera cuente con prestaciones para acceder a incapacidad por maternidad.

Una tercera barrera es la estigmatización de esta práctica cuando se realiza en espacios públicos, “con frecuencia hay personas que juzgan que una mamá alimente a su bebé en público y es bastante erróneo (…) considerando que los bebés se alimentan a demanda, es decir, no pueden controlar estas prácticas”. A lo que se suma que no hay infraestructura como lactarios o cabinas donde se pueda amamantar, lo que obliga a las mujeres a hacer esto desde un baño público.

LACTANCIA Y COVID-19

La lactancia es tan importante para las y los bebés, que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó no suspender su práctica aún y cuando la madre se haya infectado con COVID-19, debido a que diversos estudios demostraron que “en ningún caso, la leche que se le dé a los bebés puede causar infección”.

Aunado a ello Nancy Ramírez, consideró que esta pandemia “nos viene a recordar que cuando no hay vacunas para enfermedades tan potentes y nuestro sistema inmunológico no está completamente fuerte hay riesgo de que la enfermedad se complique”.

Los beneficios van más allá de lo nutricional o de cuestiones de salud, también hay un impacto económico: en la familia porque la lactancia exclusiva reduce los costos de alimentación y dado que la contingencia por COVID-19 ha propiciado una disminución en el ingreso de muchas familias es una opción para redireccionar los recursos que ingresan; en la escala social, poblaciones más sanas reducen el costo de los sistemas de salud.

La representante de Save The Children, consideró que el Gobierno mexicano ha tenido buenas prácticas para promover la lactancia materna, sobre todo luego de la intervención de la organización, “desde 2014 lo visibilizamos porque publicamos un estudio que revela que México se encontraba entre los primeros 10 países del mundo con menor lactancia materna exclusiva. Entre 2006 y 2012, ahí identificamos las barreras y demás y empezamos a trabajar con el sector público”.

Save The Children percibe un avance a partir de 2012 porque se emite un decreto que regula la distribución y venta de fórmula láctea materna o sucedáneos de leche materna, “se estableció que solo podía ser vendida con identificación médica y en casos específicos como que la madre esté infectada con el virus del VIH.

Sin embargo, con los logros se tuvieron en conjunto con la administración pasada, “cuando la administración tomó una participación más activa sí hubo un incremento significativo de alrededor de ocho puntos. Esto estuvo relacionado con programas de prospera (…) Con el cambio de administración y cambio de programas sociales este tema ha quedado perdido”, lamentó.

Consideró que la información es la base para mantener esta práctica, porque una madre puede tomar la decisión de no amamantar a su bebé al fin es su cuerpo, y si bien “no es una práctica sencilla, algunas mujeres tienen dolores, no les sale leche y sienten que no están alimentando lo suficiente a sus bebés (…) que tenga la información de la decisión que está tomando”.

Nancy Ramírez, reiteró que además de una sociedad consciente de la importancia de esta práctica, es necesario contar con políticas públicas que la promuevan y la favorezcan.