Empleados de tiendas departamentales del centro advirtieron de ladronas que ubican a clientes de la tercera edad realizando sus compras en solitario para ganarse su confianza y así despojarlas de bolsos y mercancía.
La “técnica” aplicada por las abusivas es acercarse a mujeres mayores aparentando ser clientes y entablar conversación diciendo que la víctima les recuerda a una madre o abuela ficticia, ya fallecida.
Si se logra la empatía, la delincuente se ofrece a acompañar al prospecto en el recorrido por la tienda, ayudando a leer las etiquetas si la víctima padece de debilidad visual o cargando bolsas y paquetes si detectan fatiga en la compradora adulta mayor.
A sabiendas de que las personas mayores requieren acudir con frecuencia a los sanitarios, las ladronas esperan el momento y acompañan a su objetivo a los baños, donde animan a la persona a “encargar” sus cosas con base en la confianza lograda.
Quienes aceptan la ayuda, salen del sanitario solo para darse cuenta que la nueva “amiga” ha desparecido con su bolso y la mercancía ya pagada.