Lamentable abandono de una caja del agua

Junto al Santuario de Guadalupe, una de las emblemáticas cajas de agua de la Calzada sirve de muestra del abandono que por varios años han sufrido diversos monumentos y vestigios históricos de la ciudad capital.

Desprovista ya de la reja de protección que había a su alrededor, esta caja se encuentra expuesta al paso de automotores de toda clase y tamaño, incluyendo los pesados camiones del transporte público de pasajeros.

Quizás fue uno de estos vehículos, o algún particular trasnochador, el que destruyó casi por completo el viejo receptáculo de agua tallado en cantera que estaba al frente de la caja.

Se nota que el daño tiene ya bastante tiempo, pues la maleza creció a su alrededor y una planta de tamaño considerable se ha adueñado del espacio que antes ocupó la cantera.

En caso de que la nueva autoridad municipal considere su restauración, de la mano con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), se debe pensar en restituir la reja protectora, el sistema de alumbrado y quizás en colocar algún elemento de seguridad que aminore la velocidad de los coches que pasan tan cerca de la caja.

Otras cajas de agua y fuentes a lo largo de la Calzada de Guadalupe sufren de distintos daños, como el grafiti o el robo de piezas de cantera y de hierro.

Por lo pronto, el nuevo Ayuntamiento capitalino inició ya con la limpieza y remozamiento de la Caja del Agua mayor, esa que se ha convertido en símbolo de la ciudad y de su riqueza cultural.