Laura gobierna pesado camión

Todos los días recorre la ciudad recogiendo desechos domésticos

Laura González maneja un camión pesado con el que todos los días se mueve por las calles y avenidas de la capital potosina recogiendo los residuos sólidos que miles de potosinos generan en la ciudad.

Para ella no es necesario que sea 8 de marzo para tener claro que hombres y mujeres pueden hacer el mismo trabajo si lo desempeñan con eficiencia y muestran el mismo amor por la camiseta.

Su labor en la empresa Red Ambiental lleva 5 años y asegura que ha recibido muestras de apoyo y cariño de miles de potosinos que le obsequian una sonrisa, le regalan un caramelo o le dan ánimos para seguir trabajando y ascendiendo de cargo.

Hace algunos años, Laura se enteró del hallazgo de un bebé recién nacido en una bolsa de basura. Un compañero suyo buscaba la manera de adoptarlo.

Explica que, como ese caso, hay algunos donde lo más triste de su día de trabajo es encontrar que personas irresponsables abandonan restos humanos de bebés en bolsas de basura y deben dar parte al Ministerio Público.

En las últimas semanas, dice, sus compañeros han encontrado bolsas con restos humanos, que han extraído y forman parte de lo que ya es del dominio público.

Esos restos de bebés los obligan a detener la marcha del trabajo para seguir protocolos y esperar la intervención de las autoridades investigadoras.

Pero también hay sorpresas agradables, en los extravíos que se van entre los residuos, en casos afortunados se encuentran teléfonos celulares de alta gama que no se sabía dónde estaban y en algunos casos aparece 

el dueño.

En otros, a veces en forma distraída, no falta quién perdió su anillo de bodas y se fue hasta la bolsa para desechar.

En ambos casos, buscan a las personas, según la zona donde pudiera haberse extraviado cualquier cosa.

Sin embargo, a veces ni aquellos que extraviaron su bien, ni los trabajadores, tienen suerte para encontrarse.

PANDEMIA SIN DESCANSO...

Los primeros meses de la pandemia, los gobiernos pararon sus actividades y hasta los servicios. Ella explica que no se detuvo por esa causa. Es más, ni había pretexto, sino simplemente cuidar su salud y la de sus seres queridos y compañeros de trabajo.

Explica que la recolección de basura nunca se detuvo; incluso, transitaron esta difícil época sin infectarse y todo mundo veía cómo paraban actividades áreas como mantenimiento y diversos servicios que eran considerados no esenciales, pero ella y sus compañeros le dieron al trabajo todos los días.

Recuerda que la empresa nunca programó suspensiones, porque recorrer las calles era obligado para no acumular basura y ello les obligaba a pensar en otros antes que en su propia salud, que finalmente permaneció bien a lo largo de lo que va de la pandemia.

Recuerda que aún para ella y sus compañeros el riesgo es mucho mayor, por gente que deja restos de vidrio en la basura y la posibilidad de herir a alguno de los trabajadores.

PRIVILEGIO DE POCAS

Laura tomó su primer camión para dirigir la recolección sin dificultad. Participó en un curso formativo de conductores y desde hace 3 años y medio, se encuentra a diario con usuarios agradecidos.

Explica que de vez en cuando le obsequian agua, una paleta, una sonrisa y una felicitación.

Dice que en San Luis Potosí hay mucha gente buena, que le reconoce su trabajo y su condición de género y le celebra tener confianza en la mujer que lleva el volante, y se asegura de dejar limpias las calles, con equipo de trabajo recuerda que este es un oficio muy pesado, y no cualquiera maneja un camión de gran tonelaje. 

“Nos dan oportunidad de crecer”, dice ella, que es madre, y en su día a día, llega para registrarse y superar todas las pruebas de confiabilidad antes de tomar el volante, registra su salida y a diario, con más de 6 toneladas bajo su responsabilidad, recuerda que comenzó manejando un pequeño automóvil.