“Legado de Nava estuvo presente en la Marea Rosa”

La presencia de Concepción Guadalupe Nava Calvillo como oradora oficial en la concentración de la “Marea Rosa” en San Luis Potosí, fue en sí misma el mensaje de que el legado del doctor Salvador Nava Martínez está vivo y presente en la lucha por la democracia, aseguró Hugo Stevens Amaro, integrante del consejo de directores del Frente Cívico Potosino (FCP).

Explicó que en cada movilización civil que ha continuado a partir de la muerte del doctor Salvador Nava Martínez, se debe entender que más importante que cualquier interés, es la ciudadanía quien hace uso del legado del liderazgo de Nava, al movilizarse sin importar partidos políticos o ideologías. 

Dijo que lo destacable del discurso de la hija de Salvador Nava, es el llamado a la unidad, a un México apegado a la verdad, y a un país que se espera regrese a los valores que se han ido perdiendo. 

Recordó que el hecho de que Conchalupe leyera el posicionamiento de la movilización de este domingo en representación de la ciudadanía, es un reconocimiento a su peso moral, a su liderazgo y a la confianza que los líderes han depositado en ocasiones anteriores en ella, tal y como ocurrió con el privilegio que le dio el doctor Salvador Nava Martínez aquel 17 de mayo de 1992, cuando leyó la Carta de la Democracia cuando su padre ya agonizaba, y el 19 de febrero de 2024, cuando en el auditorio Plutarco Elías Calles del Partido Revolucionario Institucional, fue la responsable de leer el testamento político de su esposo Horacio Sánchez Unzueta. 

Precisó que Conchalupe es una mujer reconocida por su integridad y su inteligencia para liderar las causas de la democracia, en el caso de este domingo, por los motivos de la Marea Rosa y las condiciones de emergencia democrática que está viviendo el país. 

Acerca de la movilización Ciudadana de este domingo, recordó las palabras de Salvador Nava Martínez en su discurso de despedida política del 8 de mayo de 1992, cuando dijo que los movimientos sociales no los hace un líder sino la propia gente, y una prueba de los términos de su afirmación, es el hecho de que a 32 años de la muerte física del líder civilista, la movilización ciudadana se mantiene activa y viva.