A pesar de la rapidez con la que se contagia la variante Ómicron del SARS CoV-2 y esta temporada de alta transmisión, el Instituto de Diagnóstico y Referencia Epidemiológicos (INDRE) ni siquiera tiene la infraestructura y el personal para diagnosticar con rapidez a los pacientes, por lo menos a decir del análisis de 2 casos sospechosos de Ómicron, atribuidos a dos pacientes italianos que incluso ya fueron dados de alta.
Ambos pacientes venían a San Luis Potosí con fines laborales, y desde los primeros días de diciembre, recurrieron a los análisis para confirmar o desechar cualquier posibilidad de contagio y finalmente fueron descartados por el laboratorio con la variedad tradicional del coronavirus COVID-19, pero se encuentran en vías de ser confirmados o desechados para el caso del Ómicron.
Una muestra de la falta de preparación para analizar los casos, es el envío inmediato de las autoridades sanitarias locales, de dos muestras tomadas a pacientes de origen italiano que venían a San Luis Potosí por cuestiones laborales, desde el pasado martes 6 de diciembre, y es fecha que no se confirma ni se desecha la posibilidad de que hayan contraído la nueva variante.
La Secretaría de Salud informó aquella fecha, de la toma de muestras a los dos pacientes, y su envío al INDRE para la elaboración del diagnóstico, que sin embargo y a pesar del tiempo transcurrido y del ciclo de la enfermedad, no está concluido, ni puesto a disposición de las autoridades locales para la toma de decisiones.