“Cualquier persona que toma una investigación o un producto de investigación y lo hace suyo sin citar al autor, comete un delito federal que en lenguaje coloquial se conoce como plagio académico”, dijo José Manuel Magaña Rufino, profesor investigador de la Universidad Panamericana, campus Aguascalientes.
Pero precisó que hasta ahora el tipo penal solo considera la obra completa, y hay propuestas de reforma legislativa para penalizar cualquier tipo de copia parcial de algún producto de investigación.
Explicó que los tres principales elementos que sufren descrédito por el plagio ya sea parcial o total, son la persona que elabora la tesis, la persona que asesora y la universidad a la que pertenece.
Sobre el reciente caso de plagio atribuido Yasmín Esquivel, ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, dijo no tener elementos para presumir si hay responsabilidad.
Luego de impartir una plática a personal de bibliotecas públicas y bibliotecas especializadas de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, el investigador aseguró que con toda seguridad habrá reformas a la Ley de Derechos de Autor, en las que será analizado ese tipo de problemas.
Comentó que por ahora solo es un asunto moral un plagio parcial, puesto que aquella persona que sea sorprendida está sujeta al descrédito social.
Precisó que el gran problema es la necesidad de adelantar la legislación, no solo a temas de plagio de productos de investigación sino a la forma de regular la inteligencia artificial.
Agregó que la tendencia a regular el plagio se enfoca en un patrón de conducta para apropiarse del trabajo de otros, y entonces tendría que haber sanciones.