La educación no se encierra en los centros educativos, sino que ésta comienza desde la familia, recalcó Jesús Carlos Cabrero Romero, arzobispo de San Luis Potosí.
Dijo que los padres y las madres son los primeros “responsables” de esa actividad humana, aunado a que, el factor educativo no está limitado a la inteligencia, al conocimiento e información, dijo.
En su colaboración “Forjen la tenacidad para alcanzar las metas importantes”, publicada en el semanario parroquial de “La Red”, asumió que los tutores deben formar en los afectos, los impulsos, la memoria, la imaginación y las pasiones.
“Es aquí donde todos debemos tomar conciencia de esta responsabilidad en la que estamos llamados a educar la unidad humana conformada por cuerpo y espíritu, reflexión y acción; naturaleza y cultura, presente y futuro, de acuerdo a la realidad compleja de cada humano”, argumentó.
De acuerdo con el jerarca de la grey católica local, el citado concepto es un acto de amor y de dar la vida, por lo tanto, docentes y padres de familia deben corresponder ofreciendo a las nuevas generaciones, un desarrollo integral.
“No se olviden de este bello ejemplo que tenemos los cristianos: el de Jesucristo, maestro y modelo de vida. ¡Queridos niñas y niños, queridos jóvenes, amen cada vez más a Jesucristo!”, concluyó.