Luego de que en la marcha del 8 de marzo, algunas mujeres hicieron pintas en recintos católicos, Juan Jesús Priego Rivera vocero de la Arquidiócesis Potosina, conminó a las mismas a quitarse la pasión y “ese anticlericalismo”. “No quisiéramos que feminismo, ya te voy a dar la nota, sea sinónimo de vandalismo”.
Declaró que la iglesia se unió al paro nacional y a las consignas contra la violencia de género, más no a “la agresión” a edificios católicos, así como de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí.
Aunque el sacerdote se dijo en desacuerdo con las pintas en paredes, imploró para que dichas movilizaciones ayuden a erradicar la violencia hacia las mexicanas.
En rueda de prensa, Priego Rivera reiteró que “no es así”, es decir, con ruptura de cristales y pintarrajear paredes e inmuebles, como “se consiguen las cosas” por parte de las manifestantes feministas.
Justificó, en el caso de la UASLP, que haya retirado los grafitis de la fachada del Edificio Central, pues ante la celebración de la Feria Nacional del Libro -que inicia mañana- debía presentar a los visitantes un complejo “digno” y “conservado”.
“Yo creo que esta lucha de reincorporación tiene que ir depurando algunos métodos (...) Una vida vale más que todo lo que hubiera podido costar (el remozamiento de los inmuebles), pero ojalá que se deje de agredir a las mujeres gracias a este tipo de manifestaciones”.