Un hoyanco de metro y medio de diámetro y por lo menos 30 centímetros de profundidad se ha convertido en un dolor de cabeza para los potosinos que diariamente tienen que transitar por la Calzada de Guadalupe.
El hoyanco se formó a raíz del movimiento de los adoquines, los cuales desde hace más de tres meses permanecen fuera de su lugar, con el paso de los coches, en la zona se ha formado un hoyanco peligroso para automovilistas que en ocasiones tienen dificultades para esquivar dicha trampa.
El bache se encuentra justo frente a la vivienda marcada con el número 433 de la Calzada de Guadalupe, algunos vecinos del lugar tratan de cubrir el hoyanco con la tierra que barren de sus frentes, pero esto es casi imposible.
“Yo cada que salgo a barrer la tierrita la tiro al hoyo para ir disminuyendo su profundidad, pero no lo he logrado por completo, los automóviles pasan y en muchas ocasiones no pueden esquivar el bache”.