La diputada Marite Hernández Correa, presidente de la Comisión de Vigilancia del Congreso, expresó que casos como el del árbol de navidad por el cual el Ayuntamiento de la capital pagó un millón y medio de pesos, son como “focos rojos” que obligan a una mejor revisión de los gastos en que incurren los municipios.
Aclaró que esa función revisora corresponde a la Auditoría Superior del Estado (ASE), la cual deberá revisar “con lupa” todos los casos atípicos para determinar si existe alguna falta que se deba sancionar. “El Congreso, como tal, está limitado a ser el receptor de las cuentas públicas de los entes auditables, ya que el trabajo de revisión lo realiza el órgano auditor; los legisladores no somos auditores”.
Informó que nueve ayuntamientos más se sumaron a la lista de entes auditables que ya entregaron la documentación correspondiente a 2018, pero no figura la capital ni Soledad.