El “día de las cabecitas blancas” no será igual para quienes deben trabajar por unas cuantas monedas, en condiciones hostiles y batallando incluso con los apoyos de recursos federales.
Francisco Pérez, de 87 años de edad, vende escobetas de ixtle en la calle Hidalgo. Este 28 de agosto, Día de los Abuelos, don Francisco venderá sus escobetas, una actividad que a veces compensa con algunos programas sociales intermitentes de apoyo federal.
En el interior del Mercado Hidalgo, al frente de una mesita exhibidora de quesos, doña María del Carmen Martínez sueña con tener su propio local, que no obtuvo ni con las promesas de campaña del exalcalde inmediato anterior, ni por vender en el mismo sitio desde que tenía 20 años de edad quesos de vaca y de cabra.
Los quesos de cabra vienen de Moctezuma y los de vaca de la comunidad Valle Umbroso, en Mexquitic de Carmona. Ha visto en dos ocasiones el dinero de los apoyos sociales del gobierno actual, en la tarjeta que le fue proporcionada.
Arnulfo Terán Vázquez vende mazapanes en el Centro Histórico y a sus 74 años de edad, depende únicamente de las cajitas que alcanza a vender en el día para pagar alimentos y un lugar para quedarse a dormir en la ciudad.
Explica que no recibe ningún apoyo social del gobierno y sin embargo, trata de sobrevivir trabajando para sortear las secuelas de varios huesos rotos por una caída de 6 metros de altura.