Los padres que no pueden estar con sus hijos o que pierden la patria potestad, enfrentan situaciones como frustración, miedo, enojo y desesperanza, lo que puede provocar depresión, falta de responsabilidad y adicciones en casos más delicados, advirtió Raymundo Calderón Sánchez, director nacional de Psicología de la Universidad del Valle de México (UVM).
En la conmemoración del “Día del Padre”, hoy 17 de junio, argumentó que en una separación suele ser más común que las madres tengan la custodia de los niños con tiempo de convivencia con sus padres, pues para muchos varones hacerse cargo de los hijos representa una carga, en función de sus necesidades.
Referente a la separación, explicó que se atraviesa por un proceso de duelo en el cual es “indispensable” el acompañamiento psicológico, en aras de evitar afectaciones a los hijos, y el éxito de este proceso dependerá de la situación que guarde dicha paternidad, puntualizó.
De acuerdo con el especialista, la paternidad como soltero puede darse a consecuencia de tres situaciones: por separación (voluntaria o no), viudez, o por acuerdo inicial, es decir, que al nacer el vástago no hay compromiso en la pareja y se decide que el padre se haga cargo.
Juzgó que uno de los principales retos que enfrentan los padres solteros, es lograr una convivencia de calidad con los hijos, ya que por lo regular los hombres no están “entrenados” para hacerse cargo, solos de sus hijos.
Recalcó que la configuración social en Latinoamérica ha provocado que el padre de familia se asuma con menor compromiso en los procesos de cuidado, educación y desarrollo de los hijos, generando que no se siente obligado o persuadido a una convivencia, añadió.
Refirió que en ocasiones los papás solteros recurren a las mujeres de su familia, como madre, hermanas o tías para que les ayuden a cuidar a sus hijos, y eso sustituye los espacios de convivencia con ellos. “Ante la falta de capacitación o capacidad, la participación de la familia es vital en este proceso, sobre todo al principio”, concluyó.