Ayer miércoles, tanto en la asta monumental de la avenida Salvador Nava Martínez como en otros puntos de la ciudad, llamó la atención el izamiento completo de la bandera nacional, en conmemoración del natalicio del luchador revolucionario y presidente de México, Venustiano Carranza Garza.
El 29 de diciembre es, de hecho, la última fecha del año en que el lábaro patrio se iza a todo lo alto, culminando una larga lista de más de 30 fechas conmemorativas, aunque algunas de ellas se han derogado con el transcurrir de los años.
En un día como este, pero de 1859, nació Venustiano Carranza Garza en la actual población de Cuatro Ciénegas, Coahuila, en el seno de una familia cuyo padre, el coronel Jesús Carranza Neira, lo formó en los ideales del liberalismo y en la admiración a la figura del Benemérito de la Patria, Benito Juárez García. Carranza Garza luchó en la segunda etapa de la Revolución, a partir del asesinato de Francisco I. Madero, hasta lograr la derrota y destierro de Victoriano Huerta.