La mala planeación urbana dificulta el acceso al puente Miguel Valladares García a las y los conductores que provienen del norte de la ciudad, para llegar a ese paso elevado hay que dar complicados rodeos por las calles cercanas al edificio de Seguridad Pública del Estado y a veces, a vuelta de rueda.
Quienes vienen del norte, transitan normalmente por vías como el eje vial Ponciano Arriaga o la avenida 20 de Noviembre; en el primer caso, es indispensable que al llegar al cruce del eje vial con la avenida de La Reforma se ingrese a los carriles del lado oriental o de otra forma no habrá manera de acceder a las callejuelas que llevan hacia la avenida 20 de Noviembre y de ahí al puente Miguel Valladares.
Para los que avanzan por 20 de Noviembre desde Avenida de la Paz, llegar al puente es más complicado: hay que tomar la cuchilla de la calle Quesada, cruzar La Reforma y seguir con rumbo al suroeste por Eulalio Degollado hasta la calle de Alonso. Por esta última se puede llegar directo al cruce con 20 de Noviembre para de ahí pasar al puente, pero vaya sorpresa: La calle de Alonso permanece cerrada a la circulación.
Las y los conductores, entonces, se ven obligados a seguir por el eje vial hasta la calle de Los Insurgentes, a un costado del edificio de Seguridad Pública, para ir a vuelta de rueda por la irregular vialidad que luego se bifurca hacia la calle de Valentín Amador.
Finalmente, hay que reunir paciencia suficiente para poder incorporarse al carril derecho de la avenida 20 de Noviembre y desde éste ingresar al puente Miguel Valladares.