Derivado de una auditoría realizada a los medicamentos oncológicos del Hospital Central “Ignacio Morones Prieto”, se acreditó que las medicinas tenían patente, caducidad vigente y que cumplían con la normatividad sanitaria, informó la Secretaría de Salud de Gobierno del Estado (Ssa).
Mediante la Coordinación de Comunicación Social, la dependencia estatal aseveró que dichos farmacéuticos ingresaron a la farmacia del hospital, y fueron entregados o aplicados a los pacientes que las requerían.
Refirió que la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Coepris) no otorga la validación de los medicamentos, sino la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), cuyos permisos son a nivel nacional, aclaró.
El 8 de mayo pasado, Mónica Liliana Rangel Martínez, titular de la Ssa, anunció la realización de dicha audiencia a ese nosocomio, clínicas y hospitales dependientes de la institución, a fin de determinar qué tipo de medicamentos se encuentran en inventarios para el suministro a los pacientes.
La determinación de la secretaria surgió luego que la asociación Ciudadanos Observando denunció que el referido complejo hospitalario pagó en 2016 un monto de 1.4 millones de pesos a la Comercializadora Ismalog SA de CV por la compra de fármacos para tratar cáncer, cuya empresa supuestamente es “fantasma” y fue utilizada por diputados locales para justificar gastos.
Referente a esa denuncia, el 10 de mayo pasado Francisco Alcocer Gouyonnet, directivo del Hospital Central, aseguró que la institución no hace contratos con compañías fantasmas, debido a que una de ellas tiene acta constitutiva y está dada de alta ante la SHCP.