A México le falta voluntad, mucha voluntad política y social, para revertir el efecto de la inseguridad que vive, para conseguir una paz que hace falta a todos los mexicanos, advierte Alberto Peláez, periodista de prensa extranjera y corresponsal de guerra.
Invitado por la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) a dialogar con empresarios, desarrolló una larga plática acerca de la paz, la guerra y los enfrentamientos sin cuartel que han roto todas las reglas de los conflictos bélicos, incluyendo los que provocan la inseguridad pública en los países, el deterioro del tejido social, escenas de hambre y ansiedad y de falta de agua, mientras en España y México nos quejamos por cosas mínimas como un producto terminado que no nos gusta.
GUERRA SIN DECLARATORIA
Y SIN PROTOCOLOS
Para Alberto Peláez, el hecho de que se esté viviendo ahora una guerra sin declaratoria y sin protocolos de acuerdos internacionales, es una evidencia abierta de que al país le falta voluntad, sobre todo voluntad política y voluntad social.
Precisó que en este escenario, en España está mucho más desarrollada la voluntad política, y se percibe con los resultados, y en el caso mexicano, mientras no haya voluntad política, es cierto que será muy difícil alcanzar la paz, “una paz que además nos hace mucha falta a todos los mexicanos”.
Dijo que México es un gran país, pero tiene esa pata de la inseguridad que no permite llegar a la paz, y es algo que se ha deseado de manera profunda.
Agregó que en México nos merecemos vivir en paz.
Insistió en que el gran factor que no permite alcanzar ese escenario de paz, la que se necesita para detonar otras condiciones de desarrollo, es la falta de voluntad política.
LOS HISTÓRICOS
DEL CONTEXTO
Cuestionado acerca de los escenarios que han roto la paz, entre los que se incluye el estado de pérdidas que han derivado en diferentes hechos que forman parte de los ejemplos de cómo se rompe la tranquilidad, entre los que se incluye por ejemplo la intervención zapatista del primero de enero de 1994 y el asesinato del entonces fuerte candidato presidencial Luis Donaldo Colosio Murrieta en el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, los casos como el de Aguasblancas en el gobierno de Ernesto Zedillo, los grupos criminales en los tiempos de Vicente Fox, las consecuencias de la guerra frontal al narco en el gobierno de Felipe Calderón, casos como el de Ayotzinapa en el periodo de Enrique Peña Nieto y la llegada de Andrés Manuel con el mensaje político de su negociación con los grupos criminales, dijo que es verdad que las autoridades han tenido alguna relación con el mundo del hampa, relación en la que parece que hay más amor que odio.
Dijo que en política no vale todo, como por ejemplo en la vida, incluso como en el periodismo, sino que todo se tiene que desempeñar con honestidad, pero si no se puede, entonces la vida no puede solo llevarse hacia un camino para eso. Precisó que nadie puede andar por la vida andar haciendo daño a otra persona y en la política tampoco se vale proceder de esa forma.
POTENCIALMENTE PELIGROSO
Para Alberto Peláez, en la política no puedes entablar una plática con alguien potencialmente peligroso y perjudicial para el país y los políticos lo tienen que hacer ver.
Recordó que en el ejercicio político hay límites y son los propios políticos quienes tienen la responsabilidad de cuidar hasta donde están los límites y saber en qué tiempo hablar o dejar
de hablar.
Consideró muy importante que no todo vale para ganar.
LA GUERRA NO DECLARADA
Por lo que se refiere a la guerra no declarada, en la que México vive un escenario complejo, Alberto Peláez considera que no es normal que en un país haya 250 mil víctimas mortales en 6 años de gobierno declaradas oficialmente, y considerando que pueden ser mucho más.
Recordó que en otras partes del mundo, donde él ha presenciado muy de cerca las consecuencias de las guerras, los saldos de muertes son mucho menores que en un país donde ni siquiera hay una declaratoria.
Dijo que tampoco es normal que cada año haya de 12 a 15 periodistas muertos, es decir personas que tienen la responsabilidad de canalizar la información de trascendencia histórica.
Dijo que el país está obligado a tomar las riendas de la prevención, debe tomar cartas en el asunto y atender cada caso de manera puntual.
COPARMEX
En su plática promovida por la titular de la presidencia de Coparmex, Ana María Abascal, Alberto Peláez mostró fragmentos de diferentes partes del mundo donde él cubrió como corresponsal de guerra.
Pidió a los empresarios reflexionar no solo sobre las condiciones de inseguridad, sino de la miseria humana, sobre la forma en que viven muchas personas no tanto por el entorno de guerra, sino porque había mucha pobreza y condiciones de segregación social como en algunos países árabes.
Demostró con fragmentos de su trabajo, lo que ocurre en las partes de Arabia donde a las mujeres las cubren y son víctimas de muchísima violencia e incluso las mataron por alguna razón de discriminación.
En una reflexión, les dijo que la vida lleva muy lejos, porque contrasta con que luego la gente en México y en España se quejan de algunas condiciones
intrascendentes.
Él decía que en nuestros países, las quejas se refieren a cosas muy simples de la vida cotidiana, que estamos acostumbrados a un nivel de exigencia, que todos queremos perfecto porque sabemos que hay comida en el refrigerador, que sale agua de la llave o las cosas están disponibles, y que damos por hecho muchas cosas que en otros países ni siquiera tienen.