Casi una semana después de que en sus redes sociales reclamara la “desaparición” del hermano de uno de sus asesores, que luego fue presentado por autoridades como detenido por tráfico de drogas, el diputado local Pedro César Carrizales Becerra no ha fijado postura en torno al hecho, ni se ha deslindado de las actividades ilícitas que se le achacan a la persona por la cual abogó.
En su perfil de Twitter, el legislador sin partido publicó a las 6:18 de la mañana del 10 de agosto: “Hace una hora, se metieron policías al domicilio del hermano de uno de mis asesores en CDMX, sin orden de aprensión y con violencia se lo llevaron. Ya buscaron en todas las agencias y no está presentado. Exigimos respuestas ya!”, en alusión a una persona de nombre Alejandro.
Su publicación generó alrededor de 731 reacciones entre “retuits” y comentarios, además de mil 600 “me gusta”. Por ese mismo medio, Twitter, el Gobierno de la Ciudad de México y su Fiscalía General pidieron al congresista ponerse en contacto con ellos para dar seguimiento al caso.
Más tarde, otros “tuiteros” insertaron la noticia de que el desaparecido Alejandro ya había sido presentado como uno de los detenidos en un domicilio de la alcaldía de Iztapalapa “donde se almacenaba droga del grupo de Los Rorros”.
Comentarios subsecuentes cuestionaron a Pedro César su relación con el detenido y la presunta actividad ilegal de este último, pero el diputado potosino hizo mutis en torno al caso y optó por publicar, el mismo 10 de agosto, su participación en la exhumación de restos humanos en fosas clandestinas de la ciudad fronteriza de Tijuana, Baja California.