Varias dependencias estatales generaron observaciones por 532.7 millones de pesos, que fueron observadas por la Auditoría Superior del Estado (ASE) en dos informes de fiscalización de la cuenta pública 2021. Aunque las dependencias son responsables de las acciones, las observaciones van dirigidas a Finanzas.
Por monto individual, estos informes con el segundo y tercero mayor monto observado en el paquete de informes, sólo superados por el del Interapas, que ascendió a 350 millones de pesos.
Sin embargo, ubican a la Secretaría de Finanzas como la dependencia con mayor monto impugnado por la ASE, La mayor parte de las observaciones fueron hechas a la pasada administración, aunque hay otras que no precisan a qué gobierno corresponden, si a éste y al anterior.
Se trata de las auditorías AEFPO-01-PERF-2021, financiera y de cumplimiento, hecha al ejercicio de recursos fiscales estatales en dependencias estatales, que arrojó observaciones por 257.2 millones de pesos.
La otra es la auditoría AEFPO-02-PERF-2021, también Financiera y de cumplimiento, a recursos fiscales de origen federal, que alcanzó 275.4 millones de pesos.
Sobre la auditoría a los recursos estatales, también conocido como de gasto corriente, las observaciones más cuantiosas fueron dos hechas a préstamos de la Secretaría de Finanzas a la de Salud, cuando estaba a cargo Mónica Rangel, que sumaron 142.5 millones de pesos, de los cuales no hay evidencia de devolución.
Además, existe una observación a la Oficialía Mayor por 62.9 millones de pesos por recursos devengados que no han sido pagados, quedando pendientes de saldar los pasivos.
También se pagaron 57.8 millones de pesos en pagos irregulares de honorarios.
Por lo que toca a los recursos federales, la observación más onerosa fue de 48.3 millones de pesos por contrarrecibos de la Dirección de Pensiones que no fueron pagados por Finanzas. Una cifra similar, de 43.6millones de pesos fueron observados también como contrarrecibos no pagados.