Millonario servicio a videocámaras caducó

Días antes del fin de sexenio, vencen tres contratos de servicios y equipo para sistema de vigilancia

El gobierno de Juan Manuel Carreras López pagó 336.1 millones de pesos por un sistema de videovigilancia cuyos contratos de servicio integral de telecomunicaciones y equipamiento vencieron el 22 de septiembre, cuatro días antes de que terminara el sexenio.

De los ocho contratos relacionados con el sistema que fueron emitidos por el gobierno anterior, cinco fueron firmados con una sola empresa, SYM Servicios Integrales SA de CV. Una más, 5 Star System SA de CV, tiene como apoderada legal a una abogada que sirvió a SYM en varios litigios.

Los 6 contratos representan el 95% del total firmado con esa compañía, que en sólo dos  licitaciones tuvo competencia. En tres concursos, los otros postulantes fueron descalificados por el gobierno estatal y el restante fue adjudicación directa.

La información se deriva de los contratos involucrados en el programa de fortalecimiento de la red de videovigilancia del estado, ejecutado por la Secretaría de Seguridad Pública, cuyas copias obran en poder de este medio, pese a que algunos habían sido declarados bajo reserva por el gobierno anterior. Los contratos están fechados en un lapso que va  desde el 1 de julio de 2018 hasta el 21 de julio de este año, a menos de dos meses de que terminara la administración carrerista.

De hecho, los tres últimos y más cuantiosos contratos otorgados a SYM Servicios Integrales se firmaron en un lapso de 4 meses. Los tres coincidieron en que su fecha de conclusión era el 22 de septiembre de este año, y al menos en un caso, un contrato de servicios de telecomunicación terminaba en esa fecha su vigencia contractual.

Las copias de los contratos no incluyen sus anexos, por lo que no se puede precisar qué fue lo que la SSP adquirió, pero otra documentación refleja contradicciones sobre el número de cámaras adquiridas y operadas.

Entre las adquisiciones para el sistema destacan dos enormes pantallas, una de 7.5 metros por 3.7 metros y otra de 11.59 metros por 4.8 metros, conocidos como “videowalls” por los que se pagaron casi 12 millones de pesos.