Una mujer que perdió sus pies hace algunos días en un accidente mientras se trasladaba hacia Estados Unidos, obligó al inicio de adaptaciones de infraestructura a la Casa de la Caridad o Casa del Migrante y para que siga ocurriendo, se requiere con urgencia ayuda que permita generar condiciones de accesibilidad de la casa de refugio a todos los migrantes que van de paso, informó el coordinador de la Pastoral Social de la Arquidiócesis, Marco Antonio Luna Aguilar.
Dijo que en el caso particular de la persona que estaba lesionada, la recibieron en la Casa de la Caridad, pero no tenía acceso a todas las áreas porque el inmueble carecía de rampas, por lo que fue necesario realizar adaptaciones, con independencia de que se desconoce cuánto tiempo transcurrirá para conseguir su recuperación.
Informó que acaban de erogaron gasto muy fuerte para atender desde la entrada hasta el patio de la casa, con el fin de crear una ruta segura para la persona que así lo requiere.
Dijo que a partir de lo que fue necesario hacer, la persona que resultó lesionada durante su trayecto, ya puede moverse desde la entrada de la Casa de la Caridad hasta las diferentes áreas y el patio, con su silla de ruedas sin ningún problema.
Añadió que ese tipo de detalles es el que hace muy necesario que la gente se solidarice para que haya acceso a la ayuda y la generosidad de la sociedad, con el fin de obtener los fondos que permitan hacer de la Casa de la Caridad un inmueble que sea no solo accesible, sino también suficiente para atender a las personas en tránsito por el país.