Muchos delincuentes viven dentro de los mismos fraccionamientos residenciales, dice Pineda sobre robos

Durante la comparecencia, atribuye los atracos en La Loma a la clonación de tarjetas de ingreso.

Respecto a los robos en fraccionamientos privados, Jaime Ernesto Pineda Arteaga, titular de la Secretaría de Seguridad Pública dijo que éstos les prohíben la entrada a los agentes incluso para atender algún evento.

Durante la comparecencia por la glosa del Quinto Informe de Gobierno se refirió al caso específico de La Loma y declaró que se mandaron hacer 750 tarjetas para no usar la huella, pero las tarjetas fueron clonadas y entran con facilidad.

Incluso dijo que algunos delincuentes viven dentro de esos fraccionamientos porque mediante aplicaciones se rentan casas para fin de semana. "Ya cuando les llega el agua a los aparejos nos vienen a ver".

Agregó que algunos fraccionamientos tienen a un vigilante mayor de edad que solo sirve para subir y bajar la pluma. Además mencionó que repartidores de comida solo entregan la credencial pero ni el casco se quitan. "La seguridad no es nada fácil. Mis compañeros y compañeras diario se fletan la vida".

"Muchos lo que queremos es que termine el sexenio y se vayan", le comentó el diputado Eugenio Govea Arcos.

Dijo que lo único que se ha visto son pretextos, "no necesitamos excusas, sino respuestas".

Agregó que para combatir al crimen se necesita inteligencia y valor "y no se ve ninguna de las dos".

Recalcó que la situación ha empeorado cada vez más y no se ve una estrategia para contener al crimen.

Dijo que la situación está descompuesta "a tal grado que la diputada (Beatriz) Benavente lo dijo en una entrevista: los delincuentes le escupen en la cara a la autoridad, se burlan, hacen lo que les pega la gana en San Luis Potosí".

Declaró que los potosinos viven con miedo y algunos han incluso recurrido a hacer justicia por propia mano.

Le recordó que tiene una gran cantidad de presupuesto asignado, "muchísimo dinero para no hacer nada", así como cuatro mil policías a su cargo, muchos de los cuales son porteros, veladores, sindicalizados y no hacen las funciones para las que fueron contratados.

Respecto a la situación de covid en los penales, Pineda dijo que no se han registrado contagios masivos.

Dijo que más de 40 cuerpos han sido tirados en San Luis Potosí y recalcó que la situación está mucho peor en Zacatecas.

El legislador Rubén Guajardo le cuestionó sobre los policías que no han aprobado las evaluaciones de control y confianza, a lo que Pineda reconoció hay 56 en ese caso, pero que ninguno ha sido dado de baja de la corporación.

Detalló que de 3 mil 398 policías, 2 mil 670 cuentan con la evaluación de control y confianza; y 2 mil 367 con el certificado único policial (CUP). 313 oficiales están pendientes del obtener el certificado; 249 en espera de cumplir los exámenes de control y confianza; 44 por cumplir cursos de competencias básicas; 86 evaluación del desempeño; y 728 ya no requieren someterse a los mismos, pues están adscritos en operativos administrativos.

El diputado Edgardo Contreras, tal y como hizo ayer con la secretaria de Salud, aunque hoy en un tono más mesurado, le pidió a Pineda renunciar al cargo, "si tiene alguna esperanza de salir bien".

También con una actitud más tersa a comparación de ayer, la diputada Alejandra Valdés cuestionó al jefe policiaco sobre robos, feminicidios y la no instalación de los arcos para lectura de placas en carreteras.

Respecto a la videovigilancia, dijo que "había unas cámaras que ya no se sabía si el carro era blanco, gris o verde, estaban muy altas y solo se veían los carritos, ahorita ya se están bajando".

Reconoció a las alcaldesas que "son bien entronas" y tienen la camiseta bien puesta en el combate a la inseguridad.

La comparecencia fue interrumpida en el Centro de Convenciones debido a la interferencia de ruido por otro evento realizado en el mismo recinto.

Asimismo, se pidió a Pineda que ordenara el retiro de escoltas y se cumpliera con que solo hubiera 50 personas presentes, pero el jefe policiaco dijo que ninguno de los presentes pertenecía a la SSP.