Durante un minuto, el sonido de los palmas chocando de decenas de personas inundó el jardín principal de Villa de Reyes, donde se llevaba a cabo un sentido homenaje a la primera mujer que gobernó dicho municipio: Erika Irazema Briones Pérez.
Antes de la misa, con una pequeña cabalgata el cuerpo de Erika recorrió por última vez las calles del municipio que hasta este jueves gobernaba en un segundo período, lo hizo acompañada de su yegua favorita “la gorda Tomasa”.
La misa de cuerpo presente se realizó en la parroquia de San Francisco en la plaza principal de Villa de Reyes, a donde acudieron centenas de personas de todas las edades, aunque no todos lograron entrar a la iglesia, entonces aguardaron en el atrio y el jardín, otros se instalaron en el toldo que se preparó para el homenaje donde pudieron seguir la celebración religiosa.
En el accidente donde murió la alcaldesa, también lo hicieron dos de sus escoltas: Bonifacio Perales Cruz e Iván del Ángel de Ramos, a ellos también se les despidió por parte de sus familiares, amigos y compañeros de trabajo.
Al concluir la misa, se realizó un homenaje en un toldo que se instaló frente al Palacio Municipal, en primera fila, además de los familiares más cercanos de las personas fallecidas, estuvieron presentes diputados, alcaldes, miembros del gabinete, así como el secretario general de gobierno, José Guadalupe Torres Sánchez, el gobernador Ricardo Gallardo Cardona y su esposa Ruth González Silva.
Además del orador principal, quien leyó parte de la trayectoria de Erika, Bonifacio e Iván, también expresó unas palabras el mandatario estatal, quien fue muy breve, su discurso no rebaso el minuto y medio, incluso pidió mejor un aplauso ante la falta de palabras para describir la pérdida de quien perteneciera a su grupo político: el gallardismo.
Al finalizar sus palabras, Gallardo Cardona y sus acompañantes le dieron el pésame a la madre, hijo y pareja de Erika, para posteriormente retirarse.
Llegó el momento para que parte de las personas que acudieron a darle la alcaldesa el último adiós, pudieran pasar a dejarle ramos de flores blancas, una gran eran pobladores de las comunidades cercanas, quienes manifestaban que Erika los había apoyado mucho durante sus mandatos.
Antes de que el féretro de Erika fuera retirado para el sepelio, se realizó un breve recorrido por el palacio municipal.
A la par, la vida cotidiana de la cabecera municipal de Villa de Reyes regresaba a la cotidianidad, los estudiantes de secundaria, las madres de familia, los jinetes, los foráneos, los músicos, que acudieron a la despedida de quien fuera la presidenta municipal de un municipio boyante en actividad industrial, poco a poco abandonaron la plaza principal.