En la víspera de que el Ayuntamiento de la Capital dé conocer el resolutivo de la Contraloría Interna acerca de los funcionarios ligados al accidente del antro Rich, el empresario Ramón Infante, padre de uno de los jóvenes fallecidos, dijo que ninguna sanción será satisfactoria.
“Ni será lo que yo quisiera, que todos fuéramos felices y que yo tuviera a mi niño conmigo. Eso de resarcir el daño y todo eso... ¿cuándo se resarce un daño de esa magnitud?”, dijo.
Precisó que así sea un día o un año de prisión o se les dé pena de muerte, o cadena perpetua, para él ya no hay modo de que su hijo regrese, y por esa causa cualquier resultado de una sanción de ninguna manera es suficiente para reparar el daño causado.
Comentó que él no va a determinar si una sanción es pertinente o no, y en este caso, sino que eso lo decidirán otros.
Aseguró que a final de cuentas, lo que resuelva el Ayuntamiento de la capital es algo administrativo, y sin embargo lo que cuenta es lo que lleve adelante la Fiscalía General del Estado, y será en esa arena donde se discuta lo que se derive de sanciones relacionadas con el accidente del 7 de junio.
El representante empresarial no reside en San Luis Potosí, y por eso para él era muy importante sostener la reunión con el regidor que presidiría la comisión de comercio.