Entre los cientos de espacios públicos de la capital potosina que requieren ser rescatados por la autoridad municipal con apoyo de la ciudadanía, el pequeño templo del Niño del Desagravio y sus alrededores, en la colonia Independencia, son una opción que puede y debería ser considerada en los planes a corto plazo del actual Ayuntamiento.
Se trata de un templo un tanto “escondido” a la vista de transeúntes y automovilistas que pasan por la calle Independencia rumbo al sur de la ciudad, pero que una vez descubierto llama la atención por su belleza arquitectónica y sus interiores.
Sin embargo, en las calles cercanas al recinto católico hay signos lamentables de descuido urbano: fincas abandonadas y que son aprovechadas por malvivientes para hacer lo que les venga en gana; muros grafiteados; coches abandonados; jardineras cuarteadas y hasta terrenos que han sido convertidos en muladares, llenos de basura.
Un “Domingo de Pilas con Mi Gobierno” no le caería nada mal a las y los residentes de este rumbo cercano a San Miguelito, que si bien no forma parte del tradicional barrio, podría convertirse en un sector que llame la atención por su conformación, su gente y su templo.