A su regreso de Zacatecas, en donde participó en una reunión conjunta del gabinete de seguridad de ese estado con el de San Luis Potosí, el secretario general de Gobierno, Alejandro Leal Tovías, confirmó que las 13 personas ejecutadas y abandonadas el lunes pasado en territorio potosino, eran todas residentes del vecino estado.
También se verificó que las ejecuciones tuvieron lugar en el municipio zacatecano de Villa de Cos, por lo que las muertes serán contabilizadas o formarán parte de las estadísticas del vecino estado.
"Vamos a hacer reforzamientos materiales, me refiero a más personal de seguridad, patrullas, desarrollo tecnológico de cámaras. Se está pensando también en el establecimiento de algunas bases operativas mixtas en el municipio de Salinas y en otros puntos de la colindancia entre ambos estados. se hicieron también convenios para el intercambio de información y estadísticas sobre detenidos aquí y detenidos allá y habrá reuniones de evaluación y ajuste de estrategias cada mes, lo cual considero un gran avance para fortalecer el control de toda esa zona limítrofe", completó el secretario general de Gobierno.
Coincidió con las declaraciones recientes del presidente Andrés Manuel López Obrador, de que San Luis Potosí "no era así" y explicó que esta escalada de crímenes relacionados con los cárteles inició desde el mes de marzo debido a que la pandemia modificó el campo de acción de los grupos delictivos, los cuales entraron en una lucha por conseguir nuevos territorios y ampliarse a giros diferentes para mantener sus entradas de dinero. Aclaró que "esto no es una justificación para las autoridades, sino simplemente una explicación del porqué, de dónde vienen las cosas".
Finalmente, Alejandro Leal informó que así como ayer se firmaron convenios de colaboración con el estado de Zacatecas, lo mismo se está haciendo con Guanajuato y con otros estados como Tamaulipas y Veracruz para tratar, en lo posible, de blindar o cuidar las fronteras del estado ante el embate de diversos grupos criminales.