Con un poco de creatividad y nada más que con el equipo disponible, los bomberos festejaron a niñas y niños en su día, les enseñaron qué es intervenir en un incendio, cómo ayudar y lo gratificante que es esa tarea.
Los bomberos mostraron su puesto de mando en el parque Tangamanga I, y confirmaron que los niños aún quieren apagar llamas y tripular un camión rojo, vestir de ese color o de beige con sus sacos gruesos de algodón, y lanzar agua sobre todo lo que arde.
Según los niños entrevistados, los bomberos forman parte de las profesiones que más admiran, y luego siguen otras como las de médicos. También les llama la atención el oficio de los policías y más que ser vigilante, el equipo que usan.
Sin embargo, el trabajo de los bomberos es uno de los que más llamaron la atención, porque a temprana edad, dicen que sueñan con esa vestimenta, con la actividad, con las mangueras, con el ulular de la sirena, las destrezas y la ayuda a la gente.
Por unos minutos, los niños probaron qué se siente sentarse al volante de un camión de bomberos.