La estrategia de “descabezamiento” de líderes delincuenciales provoca fragmentación de los grupos y disputa de los territorios que quedan libres, pero además si no hay una acción complementaria de contención muchos de los criminales “emigran” hacia actividades de la delincuencia común, adujo Carlos Juárez Cruz, director en México del Instituto para la Economía y la Paz (IEP).
El directivo dijo que lo anterior resulta del análisis del informe de la Organización No Gubernamental (ONG), revelado en abril pasado en su reporte de Índice de Paz México durante 2017.
De acuerdo con el economista, la emigración se da hacia ilícitos comunes como robos y violaciones, por mencionar algunos, actividades a las cuales originalmente no se dedicaban, pero ante la política más estricta optan a la comisión de estos delitos, acotó.
“La impunidad se vuelve un incentivo. Cuando te dicen que la gran mayoría de los crímenes no se resuelven y no persiguen, y no se investigan en el país, este dato se vuelve un incentivo para las personas que estaban pensando si involucrarse o no en actividades delincuenciales”, puntualizó.
En entrevista telefónica, analizó que la estrategia gubernamental que va y “descabeza” a los líderes del crimen organizado, no tiene un plan de contención posterior ni de persecución efectiva, ni de un proceso judicial efectivo.
“Se incrementaron (en 2017) los indicadores de violencia directa, sobre todo los homicidios y delincuencia común pero necesitamos trabajar en los factores estructurales (…) Esta estrategia de descabezamiento de cárteles ha orillado a la disputa de estos territorios por el control de los espacios que quedan y la fragmentación de los grupos”, argumentó.