Casos de conflictos familiares por custodia y convivencia de menores se replican en las cuatro regiones de San Luis Potosí, con presencia en municipios como Ciudad Valles, Aquismón, Xilitla y Tamazunchale, donde —de acuerdo con la asociación No Más Hijos Rehenes— se reporta una problemática similar en los procesos judiciales.
José Uriel Medina Sánchez, delegado estatal de la organización, señaló que actualmente identifican alrededor de 10 casos distribuidos en el estado, además de otros concentrados en la capital, todos bajo un mismo patrón: disputas entre progenitores que terminan impactando directamente a las infancias. "Casi todos tenemos la misma problemática a nivel estado", afirmó.
El representante explicó que, aunque los conflictos involucran tanto a madres como a padres, el principal afectado es el menor. "El niño es el más afectado realmente", sostuvo, al advertir que en los juicios familiares han detectado inconsistencias que inciden en las resoluciones y en las condiciones de convivencia.
En este contexto, organizaciones civiles denunciaron que niñas y niños enfrentan maltrato durante procesos de convivencia en juzgados. En el marco de una manifestación nacional, Susana del Río, representante de la Fundación Internacional Granito de Arena en la entidad, señaló que estas prácticas ocurren dentro del propio sistema judicial, donde —dijo— no se aplica una perspectiva de infancia ni se garantiza atención adecuada durante audiencias.
Cuestionado sobre si estas situaciones responden a corrupción o negligencia, Medina Sánchez evitó hacer esas calificaciones y atribuyó las fallas a la falta de preparación de algunos jueces familiares. Consideró que existe desinformación y poca capacitación para atender estos casos, y aunque reconoció la llegada de nuevos juzgadores, advirtió que aún no hay certeza sobre su capacidad: "Yo siento que ma´s que nada no es negligencia, yo creo que es desinformacio´n, porque siento que nuestros jueces familiares no llegaron preparados para la silla", expuso.