Hay un ligero repunte, pero al momento no ha sido significativo y nada parecido a años anteriores por la situación económica de las familias, comentó Antonio García, empleado de la Panificadora y Repostería Real, en relación a la venta de pan de muerto tradicional de esta tmporada.
En estas fechas, los trabajadores del sector están a la expectativa de ver cómo funciona ya que lo que quieren es cuidar lo poco que tienen para no descapitalizar sus negocios.
Dijo que la economía está tratando de despegar, pero al día de hoy no se ve la recuperación y como ejemplo citó a los centros comerciales donde anteriormente tenían montones grandes de pan de muerto, pero al igual que todos están con la expectativa muy reservada.
Calculó que están trabajando entre un 20 o 30 por ciento de lo que trabajaban anteriormente.
“No tenemos muchas esperanzas de que realmente haya una reactivación fuerte en cuanto a nosotros o que represente un ingreso importante, dado a que todas las familias estamos batallando por distintas situaciones económicas”, explicó.
Resaltó que están produciendo de manera conservadora y más tomando en cuenta que aparte de la situación económica propia de cada familia, impacta el aumento de las mercancías, los insumos y el gas principalmente y la gasolina que ya no está como seis meses para atrás.
“Naturalmente se dejó de producir en tiempos de pandemia y ahorita es el alza normal de la demanda en cuanto a productos, aumento que se daba normalmente por la fluidez económica que había, nosotros vemos contraído el mercado, entonces el tratar de hacer en demasía pan de muerto podría quedarse el producto y será perjudicial, porque hay que pagar, aparte del aumento de las mercancías, la mano de obra de nuestro personal y es donde preferimos irnos muy conservadoramente”, explicó.