Entre sobres abiertos sobre las bancas, pilas de estampas repetidas y niños corriendo con el álbum bajo el brazo, las tardes en distintos puntos de San Luis Potosí comenzaron a transformarse en pequeñas reuniones comunitarias alrededor del Mundial 2026.
En las afueras de la Iglesia de la Sagrada Familia, en la zona de Himalaya, decenas de personas se reúnen desde hace semanas para intercambiar estampas del nuevo álbum, una dinámica que también se replica en Plaza Tangamanga, jardines de colonias y algunas plazas del Centro Histórico. La escena se repite cada tarde y aumenta los fines de semana familias completas llegan con bolsas llenas de repetidas, jóvenes organizan las cartas por selecciones y niños preguntan, casi de memoria, por el número que les falta para completar una página.
“Yo vine pensando que nada más iba a cambiar unas diez, pero ya llevo casi cuarenta y además conocimos a más gente”, contó entre risas Diego Hernández, estudiante universitario que acudió junto a sus amigos al intercambio en Himalaya. “Aquí nadie se pelea ni quiere abusar, todos vienen a ayudarse para llenar el álbum”.
El fenómeno no solamente revive la tradición mundialista entre aficionados al futbol; también se convirtió en una estrategia colectiva para enfrentar los costos del coleccionable. El álbum en su versión básica ronda los 99 pesos, mientras que la edición de pasta dura alcanza aproximadamente los 349 pesos. A ello se suma el precio de cada sobre con siete estampas, que actualmente oscila entre los 25 y 29 pesos, de acuerdo con precios oficiales de proveedores.
Para muchas familias, completar el álbum únicamente comprando sobres representa un gasto considerable.“Mi hijo hizo cuentas y si lo llenábamos comprando puro sobre sí era muchísimo dinero”, explicó Laura Martínez, madre de dos niños que acudió al intercambio en Plaza Tangamanga. “Aquí cambiamos repetidas y sí se nota el ahorro. Además los niños conviven y se emocionan cuando consiguen una que les faltaba”.
Los encuentros también han generado nuevas dinámicas vecinales. En algunos parques y áreas verdes, los asistentes ya organizan grupos de WhatsApp y en redes sociales para anunciar reuniones y compartir listas de estampas faltantes. Vendedores de puestos de revistas en el Centro Histórico y avenida Carranza reportaron un aumento considerable en la venta de sobres y álbumes, impulsado por el entusiasmo de niños, jóvenes y adultos. Sin embargo, señalaron que ante el costo de completar la colección, cada vez más personas buscan puntos de intercambio, grupos y reuniones comunitarias para conseguir estampas faltantes sin seguir gastando en sobres repetidos.