Impuestos y las obligaciones patronales agobian al Banco de Alimentos; no hay negociaciones con ninguna autoridad, los cobros de impuestos son puntuales y los pagos también, y la autoridad hacendaria no tiene ninguna deferencia con ese organismo altruista, tal como ha tenido tolerancia para grandes empresarios del país que deben cantidades multimillonarias de impuestos, señaló el presidente de la organización civil, Héctor D’Argence Villegas.
Explicó que las principales cargas para la organización de ayuda, son la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, el Infonavit y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), que generan una carga fiscal muy importante, que en este tiempo de crisis está metiendo en apuros a quienes se dedican a ayudar.
“Es obvio que nuestro objetivo no es evadir la responsabilidad fiscal como tal, pero sí necesitamos de la comprensión, porque finalmente somos organizaciones sin fines de lucro”, apuntó.
Recordó el caso de empresarios de presencia nacional que técnicamente han tenido que ser obligados a pagar los impuestos porque se les permitía no hacerlo.
Dijo que a la organización civil le afecta la amenaza del embargo y de cualquier otra acción que deriven de la cobranza y esa condición hacia las instituciones sociales de ayuda complican su operación.
“Cuando los recursos son muy escasos en las organizaciones tales como el Banco de Alimentos, que ayudan a tanta gente no solo de la capital sino también de Ciudad Valles y Matehuala, en la Zona Media y en Rioverde, se tiene que hacer un esfuerzo sobre humano para poder atender a todas las familias pobres”.