Por falta de actualización de cambios de docentes en la plataforma de registro, la ASF detectó datos que no coincidían, pero no significa que “los maestros no fueron a trabajar o que los maestros están cobrando sin trabajar”, afirmó Alejo Rivera Ávila, secretario general de la Sección 26 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).
Según la revisión que hizo la Auditoría Superior de la Federación (ASF) al FONE en 2016, el recurso educativo en la entidad presentó irregularidades por 68.6 millones de pesos, principalmente a maestros con labores sindicales, cargos de elección popular y festejos magisteriales.
Rivera Ávila reportó que la sección 26 agremia a 48 mil trabajadores de la educación, y que cuando la ASF hace dichas revisiones coincide en “algunos casos”, que mentores que se cambiaron el año anterior seguían registrados en la base de información.
Por lo cual, el secretario general expuso que el ente auditor solicita la documentación existente en la plataforma para verificarla, y en ese momento es cuando detecta que no cuadra la información, “pero no quiere decir que los maestros no fueron a trabajar”, reiteró.
“Hay que reconocer el tema de ordenamiento que está haciendo la Secretaría de Educación a nivel nacional, en donde efectivamente había muchos maestros en todos lados…y no estaban en su función”, reconoció.
El líder magisterial de la sección 26, evaluó que el reacomodo de catedráticos – en el país- en base a su clave, es una tarea “muy” complicada y minuciosa, debido a la cuestión de los derechos laborales.
Al respecto, este martes la dirección de Administración de la Secretaría de Educación de Gobierno del Estado (SEGE), negó que haya "aviadores" -empleados que cobran pero no laboran- en la institución, pues las observaciones de la ASF a trabajadores no ubicados en su espacio laboral, se llevaron a cabo en mayo de 2017 con información de la nómina de noviembre de 2016.